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La obsesión por estar conectados es algo que a día de hoy se ha convertido en una constante. Cuando estamos fuera de casa, siempre tenemos disponible nuestra tarifa de datos móvil para estar constantemente en contacto con nuestras redes sociales, whatsapp, etc, pero muchos buscamos la velocidad que puede ofrecernos una conectividad WiFi, por lo que cualquier red pública abierta puede ser perfecta para mantenernos “on line”.
Pero hay algo que no tenemos en cuenta y es que nunca se nos ocurre pensar en la seguridad de nuestros datos (yo el primero) al conectarme a este tipo de redes por lo que cualquier persona con malas intenciones puede acceder a mis datos de una forma muy sencilla. Al parecer, esto puede ser aún peor y es que los investigadores de la Universidad de Tel Aviv han publicado un artículo en el que demuestran como acceder a tu Pc puede ser realmente sencillo, incluso, aunque uses los protocolos de cifrado más enrevesados que puedas imaginar.
Bueno, a priori debo deciros que parece un tanto sacado de la ciencia ficción pero esto si que demuestra que es muy sencillo y económico acceder a nuestra información: Con un dispositivo que podrías esconder dentro de un sandwich, se puede llevar a cabo la lectura de los pulsos electromagnéticos que emite tu teclado, revelando así contraseñas tanto de tus cuentas de correo o, incluso peor, tus cuentas bancarias.

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Si, parece increíble y es que (por suerte) no se trata de la segunda parte de la película Black Hat sino que este grupo de investigadores de la TAU extrajeron con éxito las claves de varios modelos de portátiles y todo ello en apenas unos segundos. No sólo fueron capaces de descifrar claves de tipo GnuPG (uno de los cifrados más populares), sino que también asaltaron otro tipo de cifrados más complejos como RSA y ElGamalel.

“El ataque envía textos cifrados cuidadosamente elaborados, y cuando estos se descifran por parte del equipo de destino, esto desencadena la aparición de valores estructurados de descifrado”. No creáis que para llevar a cabo este experimento usaron súper ordenadores sino que únicamente fue suficiente un dispositivo capaz de recibir señales de radio (un dongle USB puede ser un claro ejemplo). Únicamente con esto captaron las fluctuaciones en el campo elecromagnético que rodean a un pc, obteniendo con ello la información suficiente como para acceder a sus datos. Además este ataque se produce en cuestión de segundos por lo que si estáis en una cafetería aprovechando la conectividad WiFi de esta, podéis ser objeto de uno de ellos sin ser capaces tan siquiera de percibirlo.

Bajo mi punto de vista pienso que este tipo de estudios son adecuados y, sobre todo, instructivos ya que nos ponen en contacto con el peligro real al que podemos estar sometidos cuando usamos nuestro equipo en entornos no seguros. El problema surge cuando se dan todos los detalles necesarios para cómo construir tu mismo el dispositivo que permite llevar a cabo este tipo de hackeo. El peligro aumenta aún más cuando todos los elementos utilizados son fáciles de conseguir en cualquier tienda de electrónica de tu barrio. Aún así, este dispositivo cuenta con un problema que, al menos, nos permitirá estar alerta: su rango de acción es de 50 centímetros de distancia del objetivo.

Qué puedes hacer para prevenirlo

Aquí es donde viene una de las peores partes ya que es muy complicado evitar este tipo de ataques ya que, básicamente, la única solución pasa por alejarte lo máximo posible de estos dispositivos. Una medida eficaz puede ser una jaula de Faraday pero no creo que sea una solución aplicable.
¿Y vosotros, cómo os protegéis cuando os conectáis a una red WiFi pública?

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